lunes, 27 de septiembre de 2010

Por VICTOR MARTINEZ





SAN CRISTOBAL.- El ex minist
Por VICTOR MARTINEZ




SAN CRISTOBAL.- El ex ministro de las Fuerzas Armadas y presidente del partido V República, lamentó que todavía Trujillo siga vivo en la forma en que los gobiernos manejan las instituciones públicas y dijo que también los ricos dominicanos siguen el estilo de vida del tirano.


El mayor general retirado José Miguel Soto Jiménez sostuvo que "los presidentes que hemos tenidos aún siguen pensando y actuando como Trujillo en su forma de manejar las instituciones estatales".
Habló al poner en circulación en la Biblioteca San Francisco Javier, del Instituto Politécnico de Loyola, su obra "Malfini, Radiografía de una Magnicidio, Estudio Forense de la Muerte de Trujillo".

Dijo que muchos manejan el país como si fuera una finca o una herencia familiar, tal y como hacía el Jefe.

"Muchos actúan con el mismo mercantilismo de Trujillo, otros han reformado la Constitución de la República para poder aspirar a la reelección presidencial y es que Trujillo sigue vivo en la forma que los políticos tienen de manejar las instituciones públicas", dijo el también historiador.

Consideró que los seguidores de los tres principales partidos políticos terminan resolviendo sus problemas en los cementerios, en las tumbas de sus líderes. Lamentó que peledeistas, balagueristas y peñagomistas acudan a los cementerios a consultar a Juan Bosch, Joaquín Balaguer y José Francisco Peña Gómez, respectivamente.

Respaldó la propuesta del diputado perredeista Leivin Guerrero de que sea creado un museo en San Cristóbal, siempre y cuando sea para atraer el turismo u orientar a los estudiantes, nunca para promover la tiranía. Se opuso a que el cadáver de Trujillo sea traído al país, alegando que ésto no dejaría ningún beneficio.

Soto Jiménez destacó el papel que jugaron muchos sancristobalenses en ajusticiamiento del tirano, entre los que citó a los hermanos Juan Tomás y Modesto Díaz. También Wascar Tejeda y otros.

Aclaró que su obra Malfini no es una obra sobre Trujillo sino sobre los héroes del 30 de Mayo que tuvieron la gallardía de ofrendar sus vidas para terminar con la tiranía.

El acto se desarrolló en la Biblioteca San Francisco Javier de Loyola y en el mismo estuvieron el rector del Loyola, padre Francisco Escolástico; el vicerrector académico, Marino Brito Guillén, la directora de la Casa de la Cultura, Blanca Kais Barinas, así como el historiador Zacarías Espinal

ro de las Fuerzas Armadas y presidente del partido V República, lamentó que todavía Trujillo siga vivo en la forma en que los gobiernos manejan las instituciones públicas y dijo que también los ricos dominicanos siguen el estilo de vida del tirano.


El mayor general retirado José Miguel Soto Jiménez sostuvo que "los presidentes que hemos tenidos aún siguen pensando y actuando como Trujillo en su forma de manejar las instituciones estatales".
Habló al poner en circulación en la Biblioteca San Francisco Javier, del Instituto Politécnico de Loyola, su obra "Malfini, Radiografía de una Magnicidio, Estudio Forense de la Muerte de Trujillo".

Dijo que muchos manejan el país como si fuera una finca o una herencia familiar, tal y como hacía el Jefe.

"Muchos actúan con el mismo mercantilismo de Trujillo, otros han reformado la Constitución de la República para poder aspirar a la reelección presidencial y es que Trujillo sigue vivo en la forma que los políticos tienen de manejar las instituciones públicas", dijo el también historiador.

Consideró que los seguidores de los tres principales partidos políticos terminan resolviendo sus problemas en los cementerios, en las tumbas de sus líderes. Lamentó que peledeistas, balagueristas y peñagomistas acudan a los cementerios a consultar a Juan Bosch, Joaquín Balaguer y José Francisco Peña Gómez, respectivamente.

Respaldó la propuesta del diputado perredeista Leivin Guerrero de que sea creado un museo en San Cristóbal, siempre y cuando sea para atraer el turismo u orientar a los estudiantes, nunca para promover la tiranía. Se opuso a que el cadáver de Trujillo sea traído al país, alegando que ésto no dejaría ningún beneficio.

Soto Jiménez destacó el papel que jugaron muchos sancristobalenses en ajusticiamiento del tirano, entre los que citó a los hermanos Juan Tomás y Modesto Díaz. También Wascar Tejeda y otros.

Aclaró que su obra Malfini no es una obra sobre Trujillo sino sobre los héroes del 30 de Mayo que tuvieron la gallardía de ofrendar sus vidas para terminar con la tiranía.

El acto se desarrolló en la Biblioteca San Francisco Javier de Loyola y en el mismo estuvieron el rector del Loyola, padre Francisco Escolástico; el vicerrector académico, Marino Brito Guillén, la directora de la Casa de la Cultura, Blanca Kais Barinas, así como el historiador Zacarías Espinal.



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