viernes, 30 de abril de 2010

Hanley Ramírez, el Pez de Oro



Por TIRSO URBAEZ

Las cualidades del pez de oro del béisbol son tan grandes que no sólo vale los 70 millones de su actual contrato sino que su capacidad productiva debe y puede convertirlo en el pelotero mejor pagado en la historia de la pelota en la gran carpa.”
La bahía de Samaná es una joya natural de “Quisqueya la Bella”, en ella el mar tiene un color azul celestial que lo convierte en un lugar mágico. Sus playas con arenas que parecen perlas blancas acarician los pies de quienes se bañan en sus aguas. Los visitantes reciben un cálido bronceado solar en la piel y los que sólo quieren contemplar dicho paraíso tropical, se cobijan debajo de los árboles para disfrutar de la belleza del paisaje y de la exquisitez del coco de agua.

Los habitantes de esta hermosa bahía viven de la pesca y del turismo. Todos los que se dedican al negocio del turismo capitalizan la gran distracción de las ballenas jorobadas, que en su tiempo de procreación pasan su luna de miel deleitándose con sus parejas en la encantadora bahía de Samaná. Estos gigantes del océano hacen maravillosos espectáculos de seducción causados por su instinto sexual antes de realizar el mandato divino de: amaos los unos a los otros.

Los turistas son la fuente principal de recursos económicos para el sustento de la vida de los gentiles miembros de tan inolvidable comunidad. Samaná además de la majestuosidad de sus recursos naturales tiene en su gente y en el béisbol un gran tesoro inagotable. Y lo mejor del caso es que puede ser explotado por todos sus habitantes.

Un excelente ejemplo es Hanley Ramírez, para muchos constituye “el pez más valioso de la rica bahía de Samaná”. Se recuerda que este jovial chico se inició en el béisbol a muy temprana edad, junto con sus amiguitos del barrio en las calles de la pequeña aldea de pescadores de su pueblo. Hanley es rico de cuna en talento, carisma y amor. Desde que comenzó a dar sus primeros pasos en el béisbol cautivó a sus compañeros y entrenadores por sus cualidades atléticas como por su gran simpatía y generosidad.

Sus padres y maestros rápidamente se dieron cuenta que era un pequeño con un talento especial y que sólo era cuestión de tiempo para que ese volcán hiciera erupción. Ramírez en su breve paso por el béisbol aficionado causó gran sensación. Lo mismo ocurrió en su incursión en la pelota profesional, aquí ocasionó también mucha expectación.

En el año 2002, el equipo de los Medias Rojas de Boston pescaron a Hanley Ramírez en las aguas del béisbol en la bahía de Samaná, y lo cambiaron a los Marlins de la Florida en el 2005, junto al pitcher venezolano Aníbal Sánchez y dos prospectos más por dos grandes estrellas de los peces en ese tiempo, el as del pitcheo Marlins, Josh Beckett y el popular tercera base y quinto bate del equipo, Mike Lowell.

Este famoso cambio convirtió al conjunto de Boston en una verdadera súper potencia, no sólo en su división, sino en todas las Grandes Ligas y como prueba contundente está el haber ganado la Serie Mundial del 2007, esto así, tres años después de haber acabado con el mito de la llamada “maldición del Bambino” al eliminar la prolongada sequía de más de medio siglo sin proclamarse campeones mundiales.

Los Marlins adquirieron a un precio muy elevado a Hanley Ramírez, pero este nuevo astro del béisbol con su capacidad ofensiva y defensiva ha logrado con su gran calidad que el tiempo terminara dándole la razón al alto mando de la organización turquesa. Hanley nació el 23 de diciembre del año 1983 en Samaná.

El joven samanense tuvo sus primeros dos turnos al bate en las Grandes Ligas con el equipo de Boston, ponchándose en ambas ocasiones. Sin embargo, es en el club de los Marlins donde jugó su primera temporada completa como titular en el campocorto y primero en el orden al bate. En el verdadero inicio de la que debe ser una larga y exitosa carrera profesional, logró acumular: 119 carreras anotadas, 185 hits, 46 dobles, 11 triples, 17 jonrones, 59 carreras empujadas, 51 bases robadas y 292 de promedio al bate.

Este brillante debut en la gran carpa de Hanley Ramírez le permitió ganar la honrosa premiación de Novato del Año en el 2006, para cerrar la temporada con broche de oro. Esta joven estrella del deporte del guante, el bate y la pelota, aumenta su producción ofensiva en su segunda campaña: 125 carreras anotadas, 212 hits, 48 dobles, 6 triples, 29 jonrones, 81 carreras empujadas, 51 bases robadas y .332 de promedio al bate.

Hanley en su tercera temporada en las Grandes Ligas demuestra que llegó a este escenario para quedarse al brillar con luz propia y causar gran admiración: 125 carreras anotadas, 117 hits, 34 dobles, 4 triples, 33 jonrones, 67 carreras empujadas, 35 bases robadas y un promedio de 301 al bate.

El ritmo productivo de Hanley Ramírez al completar su cuarto año de gobierno en los Marlins y en las Grandes Ligas lo convierte no sólo en el nuevo mesías de los Florida Marlins al ser su máximo líder ofensivo y gran capitán, sino también en el pez de oro del béisbol: 101 carreras anotadas, 197 hits, 42 dobles, 1 triple, 24 jonrones, 106 carreras empujadas, 27 bases robadas y un promedio al bate de .342 para lograr con este average su primer campeonato de bateo.

El poderoso tercer bate del equipo del sur de la Florida tiene como meta festejar su quinto aniversario en el mejor béisbol del mundo conduciendo a su equipo a la clasificación de los juegos de postemporada.

El rico talento joven que existe en el conjunto de los Marlins sueña con un tercer anillo de Serie Mundial para el club de la Capital del Sol, pero para que tan bello propósito sea convertido en realidad en la actual casa o en la nueva sede que debe inaugurase en la temporada del 2012, en la Pequeña Habana de la ciudad de Miami, es necesario primero que el dueño de la franquicia y la gerencia cambien su pobre filosofía de negocio en la pelota más competitiva y más cara del universo.

Ojalá que con Hanley no sucede lo mismo que paso con Miguel Cabrera y otras luminarias que se desarrollaron con los Marlins y después fueron cambiadas porque si se sigue con tan negativa política deportiva los bolsillos del alto mando puede que sigan engordando pero las posibilidades de que el equipo se convierta en tricampeón seria una utopía.

Si los ejecutivos de los Marlins realmente quieren que el éxito les sonría nuevamente tienen que invertir mucho dinero para la conservación de sus estrellas y en la adquisición de agentes libres de calidad para que tengan posibilidades de cerrar con honores en su actual casa y para abrir la nueva vistiendo sus mejores galas con el apoyo masivo de su fiel fanaticada. Hanley Ramírez tiene todo el potencial para convertirse en la más grande estrella en la historia del conjunto de los Marlins y en una súper luminaria de las Grandes Ligas.

Las cualidades del pez de oro del béisbol son tan grandes que no sólo vale los 70 millones de su actual contrato sino que su capacidad productiva debe y puede convertirlo en el pelotero mejor pagado en la historia de la pelota en la gran carpa.

¡Quiera Dios que pueda disfrutar de buena salud física y mental para que logre alcanzar el cielo con las manos!
Tirso Urbaez

El autor es cronista deportivo y reside en Miami, Estados Unidos, con raices en San Cristobal

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