domingo, 14 de julio de 2013

Estiman se agravan diferencias entre los perredeísta




ARISTIDES REYES (Areyes el nacional.com.do)
El jacho del Partido Revolucionario Dominicano  (PRD) podría  arder más esta semana y  quemar algunos de sus connotados dirigentes. En la medida que se aproxima el  viernes 19, fecha en que los seguidores del expresidente Hipólito Mejía dicen  que culmina el período del titular del PRD, ingeniero Miguel Vargas Maldonado, las diferencias y el tono de las discusiones aumenta.
El sector de Vargas Maldonado riposta señalando que el mandato de su líder concluye en febrero del 2014.
Los hipolitistas amparados en una certificación emitida por la Junta Central  Electoral (JCE) que expresa que el mandato de Vargas Maldonado termina el 19 de julio, sostienen que éste no puede permanecer un día más en la posición.
Resulta que los seguidores del exmandatario no pudieron amarrar los resortes y el liderazgo local y nacional para celebrar la convención que tanto cacarearon para echar a Vargas Maldonado.
Este viernes 19 de no producirse un acuerdo entre las partes que aparenta que no se producirá, la facción de Mejía no reconocerá a Vargas como titular del PRD.
El partido  blanco estaría acéfalo y no se sabe qué puede pasar de acuerdo con la gente de Mejía.
Vargas ha dicho que en las próximas horas convocará al Comité Ejecutivo Nacional del PRD para fijar la fecha de la convención.
El problema de esa convocatoria es que la lista de miembros es objetada por el sector de Mejía que alega le sacaron más de 600 miembros de forma ilegal y los sustituyeron por adeptos de Vargas.
El presidente del PRD ha recalcado que Mejía ni los suspendidos podrán asistir a esa convocatoria del CEN, pero estos en forma desafiante han dicho que estarán presentes no importa el lugar donde se celebre.
Frente a ese desafío, Vargas Maldonado ha solicitado el apoyo del presidente Danilo Medina para que le brinde protección al lugar donde realice el evento.
Esa petición al mandatario se produce al tiempo que el Tribunal Superior Electoral (TSE) le rechazó un pedimento en ese sentido para que las fuerzas del orden le sirvan de seguridad  al lugar que todavía no ha especificado en que piensa convocar la reunión del CEN
Las negociaciones entre Vargas Maldonado y Mejía se rompieron, porque Vargas pide que cualquier pacto tiene que asegurarle la nominación presidencial para las elecciones del 2016 y un 50 por ciento de los cargos directivos del PRD.
Esa petición ha sido rechazada por un amplio sector de la sociedad que la consideraron desproporcionada y antidemocrática, pretender un regalo de la dimensión de una candidatura presidencial.
Los tribunales continuarán conociendo las querellas de los perredeístas que no han asimilado que sus diferencias los han sacado del poder en varias ocasiones.
Vargas y Mejía mantienen posiciones extremas, lo que dificulta un entendimiento entre los miembros del principal partido de oposición.
Las diferencias han sido tan profundas que han fracasado todos los mediadores, incluida la Iglesia Católica, que ha resuelto en forma satisfactoria en los últimos años los conflictos entre diferentes estamentos sociales.
En las últimas semanas se han producido dimes y diretes entre los seguidores de ambos grupos, sin que haya una figura que pudiera conciliar las partes.
UN APUNTE
 Se teme lo peor
Se cree que si  no se pactan los temas de la reunión del CEN se   pueda producir una desgracia entre los perredeístas, proclives a la autodestrucción. Jóvenes perredeístas preocupados por el destino de su partido han salido a las calles a protestar para que el PRD no muera en manos de Vargas Maldonado e Hipólito Mejía. Resulta que esos dos líderes son los que cuentan con el respaldo de la mayoría de las bases del PRD y con la estructura dirigencial.
 Parecería que en manos de Vargas Maldonado y Mejía está el futuro del PRD.  El veterano  Alfredo Pacheco advirtió que la división del PRD provocaría perderlo todo en el  2016.
Tomado de El nacional,  angel Cabrera Sancgez

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